¡Hola, que tal! Te
escribo con el gusto de poder compartir algunos puntos importantes para poder
servir al Señor como el se merece en todos nuestros actos litúrgicos, de culto,
de evangelización y catequesis.
La música siempre ha jugado un papel
importante en el desarrollo de nuestra manera de expresarnos; en la Iglesia, a través del
tiempo, se ha dado una evolución musical muy palpable, desde el canto primitivo
cristiano, pasando por el Canto Gregoriano, hasta la polifonía vocal, la
invención del órgano como instrumento dentro de los actos litúrgicos, así como
la incursión de instrumentos orquestales, tales como el violín, la flauta, etc.
Si te has dado
cuenta, antes del Concilio Vaticano II el tinte de la celebración Eucarística
era muy diferente al de la actualidad. Todo se decía en Latín, el Sacerdote estaba de espaldas al pueblo,
también lo que se cantaba era en latín, y los feligreses no tenían una
participación tan activa como ahora. Después de las reformas conciliares, en el campo musical empezaron a
surgir nuevos cantos, ya en español, y con una melodía de fácil repetición para
que cantase el pueblo. Este movimiento
empezó fuertemente en España, y poco a poco vino a tener gran auge en nuestro
país. Los más significativos
compositores de esa época: Gabaraín, Mejía, Camacho, Valadéz, Palazón, Argüello, Erdozáin, etc.; por
mencionar algunos, el canto litúrgico tuvo otra proyección.
El problema que nos
enfrentamos en la actualidad, es que con toda la corriente musical que
escuchamos en el radio y vemos en la televisión; muchos coros quieren
implementar esos estilos en las celebraciones, y lo que tienes que saber
distinguir desde un principio que te empiezas a enrolar en el asunto de
cantarle al Señor, antes que otra cosa es distinguir cuando se trata de un
canto Litúrgico, y cuando de un canto de Evangelización, o de plano un canto
que no es propio de la
Iglesia.
El Canto litúrgico
es el propio de las celebraciones Eucarísticas y de los sacramentos, sus textos
no varían, ya que así lo ordena la Ordenación Generaldel Misal Romano; por lo tanto a la hora de misa si se te ocurría cantar
“cualquier cosa”, andas por un rumbo diferente al que se nos pide. Por otro lado el Canto de Evangelización, son
todas aquellas canciones que no entran en la liturgia pero están centradas en
Cristo, en su misión dentro de la
Iglesia, en historia bíblica, narrativas de testimonios,
vidas de los santos, cantos de María, etc.
Todos los músicos de
Iglesia, debemos tener la capacidad de saber discernir lo que es un canto
litúrgico y uno de evangelización, o como decimos no hay que revolver Domingo
de Ramos con jueves de Corpus.
Ya una ves teniendo
en cuenta el punto anterior, hay que ver ahora la cuestión musical.
El instrumento
musical oficial empleado por la
Iglesia ha sido el Órgano, y que hasta la actualidad se sigue
usando como el instrumento principal; pero con la aparición de diversos
instrumentos y estilos musicales a través de la historia, la iglesia poco a
poco ha ido aceptando la incursión de nuevos instrumentos en la liturgia,
claro, siempre y cuando dignifiquen la celebración, sino lo único que va a
pasar es que por querer meter una guitarra, sino es bien ejecutada, y únicamente
el intérprete lo que busca es el lucimiento personal, eso no va a
funcionar. Recuerda, estamos sirviendo a
Dios, no dando una audición de instrumentos musicales.
Por último es
importante también conocer y estar a disposición de las normas pastorales tanto
diocesanas como parroquiales, ya que es importante decir, que el jefe de la
celebración es el Sacerdote que encabeza la comunidad, y que el también forma
parte del Ministerio de Música, aportando su conocimiento litúrgico y buscando
que es lo mejor para la asamblea.
En conclusión, todo
músico y cantor en la iglesia para emplear cantos en las celebraciones debe
emplear un triple juicio: el Musical, el Litúrgico y el Pastoral.
Revisa como andas en
la cuestión litúrgica y pastoral; ya que casi siempre en los coros, por lo que
primero se empieza es por la música, pero con el paso del tiempo el aspecto
litúrgico y pastoral no se toma en cuenta para la elección de los cantos. Organiza un esquema de las partes a cantar
por el Ministerio durante la celebración Eucarística, dura un tiempo con el
mismo para que la gente se vaya identificando cada vez más con los cantos,
ensaya algún canto y el Salmo Responsorial antes de la Misa; así también de esta
manera se va creando un ambiente festivo y de participación activa de toda la
asamblea.
Aquí una sugerencia
del esquema a seguir durante la celebración: